LET´S ROCK BABY



"¿Donde están las chicas?"
ESCLAVOS DE VICIO ATACAN DOS VECES

Ya estábamos cansados en Huesca de grupos de "Robot Rock" y queríamos actitud!. El Cafe del Arte a reventar y una expectación por los que no pudieron asistir a la puesta de largo del grupo (su primer concierto en el "festival de las pajaritas"), generó un lleno casi absoluto.

El concierto comenzó de una manera arrolladora, con tildes ramonianas y velocidad. Se intercalaban canciones de creación propia cantadas en castellano, con versiones anglosajonas (al más puro rock attitude 70s, 80s y primeros 90s; de Tin Lizi a Rolling pasandao por Guns & Roses). Se escuchó rock, pero de muy diverso calado, rock punkiano, algo más progresivo, lost guitars al más puro estilo del bueno de Jimi y hard rock clasicote para los puretas de la escena oscense.

Mientras tanto un público entregado (sobre todo en la "zona barra" del Café, donde se pudo ver a un tal Muelles, Dj nacional) que gritaba, coreaba y aplaudia las pillerias de un Anxl totalmente entregado en su papel de "rock star".

Mientras tanto, el diezmado equipo de los The Holy Trinity Project acompañado del 50% de los "Ion Keepers" (grupo oscense que apareció en el primer CD Huesca Ex Triste! aún por explotar) realizaban un buen trabajo con las proyecciones, mostrando en la pantalla y en el techo del Café escenas del directo intercaladas con iconos del rock, del pop y del glam más épicos de todos los tiempos.

El concierto pasó por varias fases, comenzó rápido, pasó por una parte más calmada para concluir con un dueto de guitarras y voz que dio paso al supuesto final. Pero EDV todavía tenian mucho que dar y tras la aclamación del público salieron a los bises con la que posiblemente sea su canción más potente (no recuerdo el título, pero está grabada para el Huesca Ex Triste! 2#) y la tocaron de manera contundente. Destacaron también los coros del guitarra y la introducción "bises" del excelente bajista.

Es cierto que les queda mucho camino por recorrer y que tienen que ampliar un repertorio de canciones propias, pero la semilla está regada y todos queremos verla crecer. Anxl es un auténtico frontman que debe controlar su voz que en ocasiones va y viene pero "lo regalado es mío y se acabó, no lo devuelvo" decían los Babasónicos y EDV lo hacen suyo.

4 comentarios:

Luis dijo...

Grandes!

Anónimo dijo...

Una vez más un buen concierto oscense, me gustaría verlos por las fiestas S. Martín. Sería un logro para las mismas. Enhorabuena muchachos, os lo estais currando.

Anónimo dijo...

Enhorabuena a Anchel y sus secuaces. Pese a no ser mi estilo de música preferido lograron que pasará un agradable rato, que eso ya es mucho... Destacar el desparpajo de todos los miembros, en especial de Anchel, no parecía que fuera su segundo concierto.

Anónimo dijo...

ALTOARAGON:

"Sin etiquetas
El grupo Esclavos del Vicio llevó su música el jueves al Café del Arte

La cantera del rock oscense sigue dando sus más que estimables frutos. Y la disolución de algunos de sus grupos suele dar lugar al nacimiento de otros nuevos. De las cenizas de Mala Hierba han surgido ahora los Esclavos del Vicio, que, aunque actuaron por primera vez en el Festival de las Pajaritas de este año, en realidad hacían su presentación en sociedad este jueves en el Café del Arte, en el marco del ciclo En Clave de Jueves que organiza semanalmente el colectivo The Holy Trinity Project.

Si este artículo se titula “Sin etiquetas” es porque Esclavos del Vicio no se ciñe a ningún estilo concreto y prefiere reivindicar el rock a secas como vehículo emocional de la música de nuestro tiempo. Pero, en realidad, más que de la ausencia de etiquetas, habría que hablar de exceso de ellas, ya que la música de este joven grupo oscense parece una suma de muchos de los subgéneros de la historia del rock. Al escuchar a Esclavos del Vicio es inevitable oír los ecos del glam rock más duro de New York Dolls y Hanoi Rocks, del sleazy rock de Guns N´Roses, del killer rock de los Stooges, del rhythm & blues blanco de los primeros Stones y los Faces, del metal de AC/DC y Metallica, del rock urbano de Leño o incluso del pop-rock de raíz sesentera. Todo ello confluye en una música quizá un poco deslavazada y caótica en ocasiones (imagino que como consecuencia de su poco tiempo en activo), que adolece de cierta indefinición estilística, pero que, al mismo tiempo, está llena de vigor y energía y se sale de lo trillado para ir hacia terrenos más audaces y originales. Por lo demás, el grupo suena contundente y cuenta, además, con un frontman que aporta carisma e imagen.

Su concierto, que estuvo apoyado en imágenes “glamies” de Marc Bolan, Alice Cooper, New York Dolls, Hanoi Rocks y otras estrellas de las lentejuelas, constituyó un repaso a su repertorio propio (con temas como “Mi oportunidad”, “1000 noches de burdel” o “Inocencia perdida”) y una buena selección de versiones, que incluyó lo obvio (“Sympathy for the devil” de los Rolling Stones o “For whom the bell tolls” de Metallica), pero también lo inesperado y sorprendente, algo patente en sus relecturas de “Dirty little thing” de Velvet Revolver y del “Born to lose” de Johnny Thunders. Terminaron su actuación con el público de la sala totalmente volcado en el grupo, y lo hicieron con un abrasivo medley en el que sonaron “Welcome to the jungle” de los Guns N´Roses, “Boys are back in town” de Thin Lizzy y nada menos que el “20th century boy” de T. Rex. Un detalle así en un grupo tan joven no hace más que acrecentar su valor. Si se lo toman en serio, podrían tener un futuro prometedor."

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